En la zona central de Guatemala, cerca del municipio de Lanquín, todas las miradas se posan sobre Semuc Champey, una reserva natural famosa por sus piscinas de aguas turquesas. Pero pocos saben que muy cerca se encuentra uno de los enclaves naturales más únicos del país: las Grutas de Lanquín.
Este lugar ofrece una experiencia combinada de geología e historias sobre rituales mayas que todavía se siguen realizando en su interior. Quédate con nosotros porque a continuación te contamos cómo disfrutar de este santuario de piedra que se ha convertido ya en una parada obligatoria en cualquier viaje por el país.
Qué son las Grutas de Lanquín

Reconocidas oficialmente como Parque Nacional, las Grutas de Lanquín son un enorme y majestuoso complejo de cuevas de piedra caliza situado en el departamento de Alta Verapaz. Es uno de los complejos subterráneos más imponentes y antiguos del país y, para el pueblo maya Q'eqchi', son un lugar sagrado; de hecho, todavía se utilizan antiguos altares de piedra de su interior para realizar rituales y ceremonias.
Explorando las cuevas en la zona del río Cahabón

Formación y características de las grutas
El interior de la Gruta de Lanquín está repleto de minerales brillantes, pasadizos enormes y formaciones de estalactitas y estalagmitas. Además, hay un cenote interno donde los buceadores expertos certificados pueden hacer inmersiones con guías locales.
Otra de las características más interesantes del Parque Nacional Grutas de Lanquín es que de su interior emerge el río Lanquín. Y, junto al nacimiento del río, en la entrada de la cueva, se pueden observar en los recorridos turísticos los miles de murciélagos que utilizan la gruta como refugio. Es, en concreto, al atardecer cuando los grupos de senderistas se congregan en la entrada para presenciar la salida de estos animales voladores, que despiertan en busca de alimento.
Tipos de recorridos (guiados o autoguiados)
Las Grutas de Lanquín son enormes (espeleólogos e investigadores estiman que la red inexplorada de túneles se puede extender por decenas de kilómetros), pero la sección donde se permite el acceso al público general tiene una extensión de unos 600 metros desde la entrada. El recorrido es muy cómodo y está acondicionado con escaleras, iluminación artificial y barandillas para que personas de todas las edades puedan disfrutar de la cueva.
Este sendero de 600 metros lo puedes hacer tanto por libre como en un tour guiado. Esta última opción se hace junto a guías locales certificados que te explican las leyendas locales y la historia detrás de las formaciones rocosas; así que es mucho más enriquecedora y la opción más recomendable. Recuerda que, para sacar tu entrada debes llevar dinero en efectivo, pues no se aceptan tarjetas de crédito.
Actividades alrededor de las Grutas

- Caminatas por senderos selváticos: los alrededores de las Grutas de Lanquín están cubiertos de bosque húmedo subtropical con senderos que puedes recorrer para conocer la zona. Lo más especial de este entorno son los miradores naturales desde los que se puede ver el cañón por el que serpentea el río.
- Paseos en bote/kayak en el río Cahabón: en el cercano río Cahabón, que es famoso por sus rápidos, puedes practicar kayak, hacer tubing o rafting, según el nivel de adrenalina que busques.
- Observación de fauna local: mientras haces caminatas por los senderos podrás escuchar a los monos que habitan el entorno y escuchar el canto de las aves. Es un lugar muy bueno para practicar birdwatchin, pues hay desde tucanes hasta colibríes; y si tienes suerte puede que consigas ver al majestuoso quetzal.
- Fotografía de formaciones de estalactitas y estalagmitas: por supuesto, en el interior de las Grutas de Lanquín podrás hacer fotos y capturar las infinitas formas que se han ido creando. Te recomendamos, únicamente, que protejas la cámara de la humedad.
Cómo combinar una visita entre Grutas de Lanquín y Semuc Champey

Las Grutas de Lanquín y Semuc Champey se ubican en la misma región guatemalteca: Alta Verapaz. Por eso, se pueden combinar perfectamente en una misma jornada turística. Si tienes poco tiempo, puedes juntar ambos destinos en un mismo día de forma exprés, pero lo más recomendable es dedicarle dos días: uno a las grutas y sus alrededores y otro a Semuc Champey.
Para visitar ambos destinos, lo ideal es alojarse en Lanquín, desde donde salen los tuk-tuk que te llevan a las grutas y los 4x4 que se dirigen a Semuc Champey. Sin embargo, muchos viajeros también optan por pernoctar a la entrada de Semuc Champey.
Mejores épocas para viajar a las Grutas de Lanquín y Semuc Champey
La temporada ideal para conocer las Grutas de Lanquín y Semuc Chamepy es de noviembre a abril (en la época seca). En estos meses el clima es más estable y es menos probable que cierren las cuevas por lluvias. Además, las aguas de Semuc Champey tendrán el perfecto color turquesa.
Por otro lado, las carreteras transitables que llevan a ambos sitios están firmes y despejadas durante esta época, por lo que el trayecto es más fácil de hacer, pudiendo conducir sin problema. En concreto, febrero y marzo son los meses con menor probabilidad de lluvia de todo el año.
Consejos útiles antes de entrar a las grutas
Nuestra recomendación principal es que lleves ropa fresca, pues el interior de la cueva es realmente húmedo y hace mucho calor. Evita todo lo posible los abrigos. Además, también es muy aconsejable llevar repelente de mosquitos, pues debido a la presencia del río y a la vegetación de los alrededores estos insectos proliferan, aumentando su concentración al atardecer.
También evita todo lo posible equiparte con mochilas voluminosas, pues en el interior de las Grutas de Lanquín hay pasos estrechos y con techos bajos, así que los bultos grandes pueden estorbar y desestabilizarte. Por último, como recomendación personal, si puedes hacer la visita a las grutas al atardecer (entre las 17:30 y las 18:00), mejor. De esta manera podrás coincidir con la salida y el vuelo de los murciélagos.

Consejos de seguridad en cuevas
Caminar despacio y utilizar las barandillas son los dos consejos de seguridad más importantes para caminar por el Parque Nacional Grutas de Lanquín, pues la roca es muy resbaladiza. Y, por supuesto, camina siempre por el sendero marcado; ten en cuenta que fuera de los límites habilitados hay kilómetros y kilómetros inexplorados y te podrías perder fácilmente.
Por otro lado, es fundamental que no toques las paredes ni cualquier formación rocosa, pues la grasa de las manos puede detener el crecimiento de las estalactitas y estalagmitas, así como teñirlas de negro. Además, por tu seguridad, es fundamental que mantengas la boca cerrada al mirar hacia arriba, pues puede haber desprendimientos de orina y guano de los murciélagos.
Por último, sobra decir que es de agradecer evitar hacer ruidos fuertes que alteren a la fauna local, así como tocar los altares mayas.
Top 3 tips para recorrer las Grutas de Lanquín
- Llevar linterna potente: aunque el sendero del interior de las grutas cuenta con un sistema de iluminación eléctrico, este puede fallar o apagarse a ciertas horas. Con una linterna evitarás quedarte a oscuras en las zonas internas.
- Ropa y calzado que se pueda mojar: las cuevas de Lanquín están vivas, y el agua gotea constantemente del techo. Así que, si puedes llevar ropa ligera y de secado rápido que se pueda mojar, mejor que mejor. En cuanto al calzado, evita por completo las sandalias o chanclas, lo más aconsejable es llevar botas de montaña con buen agarre para evitar resbalones.
- Revisar clima y caudal del río: esto es especialmente importante si visitas las Grutas de Lanquín en época de lluvias (de junio a noviembre). Una fuerte tormenta puede inundar los pasadizos de la cueva y, en ese caso, las autoridades cierran el acceso al parque. Revisar la climatología te evitará hacer el viaje en balde y facilitará que puedas adaptar las actividades del día a cada situación.




